Blog

Últimos posts

La dura realidad de la mujer burkinabé

Jueves 25 de Octubre de 2018

Cuando no se tiene ni para jabón…

Martes 18 de Septiembre de 2018

Embarazo a los 16

Martes 17 de Julio de 2018

¡¡Muchas gracias Mme. le Maire!!

Lunes 04 de Junio de 2018

Pequeñas cenicientas de Rimkieta

Miércoles 04 de Abril de 2018

Y la tierra tembló… (3er ataque terrorista en 2 años…)

Miércoles 07 de Marzo de 2018

La FAR a todo trapo, el país no tanto…

Lunes 18 de Diciembre de 2017

Tond pusda yam bark wusogo yam sen sake mwa tond boola*

Miércoles 29 de Noviembre de 2017

La dura realidad de la mujer burkinabé

Jueves 25 de Octubre de 2018
La dura realidad de la mujer burkinabé

Hoy es uno de esos días en que tengo el corazón roto, y ni siquiera la energía que esta tierra me da cada día, tiene la fuerza para reconfortarme.

 

El lunes por la mañana recibimos la visita de Madine, la madre de Aline, una de nuestras exalumnas de la maternelle, que pasó al proyecto de “Becas escolares”, y que acabamos de escolarizar en 2º de primaria este curso.

 

Madine vino a vernos para contarnos que enviudó el año pasado, y que la familia de su marido va a recuperar a su hija, “costumbre social” desgraciadamente muy habitual aquí, con unas raíces muy fuertes. Su abuelo paterno reclama a la niña para llevársela al pueblo. La ley no ampara dicha práctica, pero son pocas las mujeres que conocen que la ley las protege de semejante crueldad.

 

El “código de Personas y Familias” de Burkina, en su artículo 402, dice que en caso de divorcio o separación, “… los niños de menos de siete años serán confiados a su madre, salvo circunstancias particulares en las que dicha guarda sea perjudicial para el niño…”. Y en base a este artículo, la sociedad concluye que a partir de los 7 años el niño pasa a pertenecer al padre. No os podéis ni imaginar la de mujeres separadas o divorciadas que viven angustiadas sabiendo que cuando sus hijos/as cumplan siete años, si el padre les reclama, les tendrán que entregar…

 

Estos mismos padres que reclamarán a sus hijos en cuanto cumplan los 7, ni les visitan, ni se interesan por ellos y menos aún se hacen cargo económicamente de ellos hasta entonces. Así que el drama es enorme, no sólo para la madre, si no que de manera drástica para los niños que, de la noche a la mañana, pasan a vivir con desconocidos.

 

El caso de Madine ¡ni siquiera es un caso de divorcio o separación, porque es viuda! Pero para lo establecido y aceptado socialmente aquí, eso no importa.

 

La madre ha intentado ampararse en el hecho de que Aline tiene una beca con la FAR y que la perderá si se va a vivir al pueblo, pero ni siquiera eso ha funcionado. Los tíos paternos, envidos del abuelo para recuperar a Aline, han dicho que eso no será problema y que ya se espabilarán para devolver el importe de la beca.

 

El ángel de la guarda de Madine le guio a venir a vernos antes de entregar a Aline. No vino a pedirnos que le ayudáramos, el único objetivo de la visita era avisarnos de la situación y de que, por tanto, no podría traernos las notas trimestralmente de Aline, que exigimos a todos los becados para el control y seguimiento del proyecto. Madine estaba convencida de que entregar a Aline es lo que le toca, con sumisión total.

 

Inmediatamente llamé a nuestro contacto de la Acción Social, que tanto nos ayuda con los casos más difíciles de los niños del proyecto de “Formación y reinserción de niños de la calle”, para preguntarle qué es lo que podíamos hacer. Nos confirmó que en caso de viudedad el niño pertenece siempre a la madre, y nos dirigió a un departamento que se encarga de este tipo de casos.

 

Lo más duro para mí fue ver que, tras transmitirle a Madine la noticia, la única reacción que tuvo fue la de agradecérnoslo, eso sí, con otro fondo en la mirada, y decirnos que ella sola no podía enfrentarse a la familia de su marido. Que antes de hacer nada tenía que reunir primero a su familia, y ver si están de acuerdo con la idea de ir a la Acción Social y emprender las acciones necesarias para que Aline no tenga que irse al pueblo con su abuelo.

 

Después de que el mismo lunes Madine nos llamara para decirnos que su familia le apoyaría y que iban a ir a la Acción Social, llego esta mañana al despacho y me encuentro con Madine y 3 hombres que le acompañan.

 

Esos tres hombres,  enviados del abuelo, dos tíos paternos de Aline y un tercer “sabio de la familia paterna”, llevaban desde el martes, insistiendo sin descanso en llevarse a la niña, sin ningún temor a la Acción Social o la Justicia. Y ante dicha insistencia, anoche la familia de Madine le dijo que mejor entregar a la niña, que aunque la justicia estuviera de su parte, no se iban a dar por vencidos y estaban cansados del asunto. Que los vecinos empezaban a hablar… y que no era bueno para todo el resto de la familia…

 

 Madine, ha venido esta vez a verme con ellos de nuevo en actitud sumisa de aceptación de las cosas, y con el único propósito de que los enviados me confirmaran que devolverían la beca de Aline. He vivido situaciones muy complicadas aquí, pero enfrentarme a los tres esta mañana ha sido de las más difíciles… ¿Cómo puedes argumentar el derecho de una mujer viuda que se ha quedado sin nada, a la patria potestad de su hija, en una sociedad donde el código de Personas y Familias “social” engrandece al hombre, como jefe supremo todo poderoso, y donde existe una fuerte creencia ancestral de que los hijos pertenecen al hombre? La mujer burkinabé es una mera máquina de procrear, es invisible, ni siquiera hereda en caso de viudedad, todo, incluidos los hijos, pasa a formar parte de la familia del marido. La mujer aquí no tiene ninguna presencia en decisiones de la vida familiar, y son las grandes ausentes en círculos de decisión política y económica.

 

Estoy enfadada, frustrada y muy triste. Pese a que los “enviados” del abuelo han tirado la toalla con respecto a recuperar a Aline, lo han hecho diciendo que “cortarán toda relación con ellas y que si algo le pasa a la niña, no cuenten con ellos”. Una frase cargada de sonido angelical para mis oídos, ha resultado ser la clave del fatal desenlace del caso de Aline…

 

La madre ha leído entre líneas una amenaza… conoce la historia de una mujer que, al igual que ella, enviudó con un hijo de 9 años y que, unos meses después de luchar por la potestad de su hijo, después de conseguir que la familia de su difunto marido “cortara todo tipo de relación con ella”, el niño se cayó en un pozo y se ahogó… Para estas creencias no hay argumentos o leyes a las que ampararse… Madine prefiere renunciar a Aline, que pasar el resto de su vida con miedo a que le pase algo…

 

Así que Aline se va mañana al pueblo con su abuelo donde no será escolarizada, donde trabajará para él y donde en poco tiempo será entregada en matrimonio a uno hombre que le doblará en edad…

 

El único consuelo que me queda es ver llegar en un ratito a las 20 niñas de la nueva promoción de este año del proyecto de “Formación de niñas sin escolarizar”. El cambio social sólo se podrá producir si a la mujer, desde muy pequeñita, se le enseña que ella, en tanto que mujer, puede pensar, puede opinar, puede tener preferencias de una cosa sobre otra y puede decidir por sí sola.

 

Aunque no estoy segura de que hoy esto vaya a aliviarme, lo que es seguro es que mañana será otro día! :-)

Compartir esta página...

Compartir en Facebook Compartir en Twitter Enviar a un amigo

Siguiente entrada

Martes 18 de Septiembre de 2018
© 2018 Copyright Amigos de Rimkieta - Aviso Legal y Política de Privacidad - diseño web: MoreThanWeb.es