logo

Quiénes somos

Misión y principios de actuación

Información legal

Carta de presentación

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Volver 

hno  
Hno Salvador Ajánguiz
E. Lasallien Badenya
09 B.P. 1292
Ouagadougou 09
Burkina Faso


Uagadugú a 10 de diciembre de 2005

Queridos amigos de la AAR, ¿Merece la pena ayudar a Burkina? Yo diré que sí. Llevo 43 años trabajando en este país. Vine en 1962 con 22 años, cuando Uagadugú no era más que un pueblo de 50.000 habitantes. Nada tenía que ver con capitales como Kinshasa o Abidján. Hoy es una ciudad de un millón de personas.

Pero lo más llamativo no son sus dimensiones, es su alma. Kinshasa es ahora la capital sucia y destartalada de un país en guerra; donde no se ve solución.

Abidján sigue el mismo camino. Mientras tanto; Uagadugú crece y se desarrolla en paz y democracia. ¿Por qué tan distinta trayectoria?

El secreto está en sus habitantes. Son personas con una cultura muy “estructurada” dijo el famoso sociólogo René Dumont. Esto quiere decir que son personas con suficiente madurez para afrontar con abnegación y perseverancia las duras condiciones de vida que les ha tocado vivir. Burkina no tiene petróleo ni minas de diamantes. El calor es abrumador en abril y mayo, y las lluvias fecundan su tierra de junio a septiembre y nada más. Pero son personas trabajadoras y sacrificadas.

Yo vine aquí por vocación. No por eso he dejado de admirar las virtudes de este pueblo. Ayudarles merece la pena.

Hno Salvador

(ver original de la carta)