Blog

< Volver

Abuso y explotación sexual infantil en Burkina

Mar 27, 2022 | 9 Comentarios

Extracto del libro de prevención de abuso y explotación infantil de la Agencia de Naciones Unidas

A raíz de un nuevo caso de abuso sexual a una de las niñas del proyecto “Formación de Niñas sin Escolarizar” de la FAR (el tercero… que conozcamos…), descubro “Out of the shadows”, un informe de 2020 sobre el abuso y explotación sexual infantil realizado por “The Economist Intelligence Unit”, que sitúa a Burkina en el puesto 59 (junto a Pakistán) de 60 países clasificados.

Dicho índice evalúa la respuesta de cada uno de los 60 países objeto del estudio (20 de ellos asiáticos, 19 africanos, 10 europeos, 7 de América del Sur y 3 del Norte, y Australia), a la amenaza del abuso y la explotación sexual infantil, con 34 indicadores y 132 subindicadores, que tratan de valorar si el país reconoce el problema de la violencia sexual infantil, y si hace algo para abordarlo y prevenirlo. Es decir, es un índice de países de menor a mayor riesgo de padecer abuso sexual infantil, en función de si se ponen o no medios para remediar esta lacra inhumana.

Si bien es verdad, no hay duda de ello, que, tal y como el informe refleja, la violencia sexual infantil “ocurre en todas partes, independientemente de la situación económica de un país o la calidad de vida de sus ciudadanos”, el problema de Burkina, y de otros países, radica en la enorme carencia de recursos (…y, por qué no decirlo, mucho me temo que de voluntad también…) necesarios para hacer algo al respecto.

Este nuevo caso de una de las niñas de la FAR, que llamaremos OS, violada por tres chicos, se añade al de KA, violada por el vendedor de un colmado (post “Evitando un linchamiento”) y al de SS, violada por un tío paterno (post “Salvando vidas”).

63% de las mujeres burkinabé han sido víctimas de la MGF a una edad media de 6 años. © Les enfants de Bam

Cada uno de los tres casos ha tenido sus dificultades. El de OS está siendo particularmente complicado porque, por el momento, estamos teniendo que ocultar la violación a su padre, ya que, con total seguridad, culpará a la hija y la repudiará.

El informe “Out of the shadows” afirma que “el abuso y la explotación sexual infantil se pueden prevenir, y que existen estrategias que han demostrado ser exitosas para reducirlo, cuando el gobierno, la sociedad civil y el sector privado actúan juntos”. Aunque Burkina Faso tiene una legislación al respecto, aún no ha desarrollado un plan de acción nacional para combatir el problema, carece de las instituciones gubernamentales y el apoyo de la industria necesarios, y la capacitación y orientación de los profesionales implicados en este tipo de abusos es mínima.

Lamentablemente, el abuso sexual infantil es sólo una, de la larga lista de realidades estremecedoras que les ha tocado vivir a las niñas burkinabé.

La Mutilación Genital Femenina (MGF), a pesar de estar penada económicamente por la Ley desde 1996 y tan solo desde 2018 con penas de prisión, sigue siendo una práctica habitual en Burkina. “Justificada” por razones culturales y sociales, se lleva a cabo en condiciones inhumanas y de peligro para la vida de la niña, que deriva en graves secuelas para la posterior salud de la mujer.

Lo mismo ocurre con el matrimonio infantil. Las niñas son consideras ajenas a sus propias familias y “propiedad” de su futuro marido nada más nacer. En Burkina, un 10% de las jóvenes que hoy tiene entre 20 y 24 años, se casó antes de los 15, y más del 50%, antes de los 18. A nivel global, cada año “son casadas” 12 millones de niñas en el mundo, lo que significa 33.000 niñas al día, o sea, 1 niña cada 2,5 segundos (fuente UNICEF). Gracias a la sensibilización que llevamos a cabo con todas las niñas del proyecto, y a la valentía de OA, que nos avisó antes de que fuera demasiado tarde, pudimos evitar que su familia de acogida la casara con 15 años.

Extracto del libro de prevención de abuso y explotación infantil de la Agencia de Naciones Unidas

Los embarazos precoces, son otra realidad, que abordamos constantemente en las sensibilizaciones. Aún y así, 5 de las niñas del proyecto se han quedado embarazadas, han sido expulsadas de sus casas y han sido madres, con el acompañamiento y la ayuda de la FAR. El camino no ha sido fácil para ninguna de ellas, pero más especialmente para DM, a la que tuvimos que ayudar a luchar contra su propia familia que quería quitarle al bebé y dárselo a una tía paterna. O bien el caso de ZM, que después de dar a luz, fue enviada al pueblo, donde está retenida desde entonces por su propia familia, hasta que se case con el padre de su hijo, que da pocas, por no decir nulas, señales de vida.

En una sociedad con una muy baja cultura familiar a favor de la educación femenina, un 32% de las niñas no va a la escuela primaria y más de un 52% de las jóvenes de entre 15 y 20 años son completamente analfabetas.

Ante esta realidad, además de un acompañamiento integral de las niñas víctimas de alguno de estos abusos, en la FAR apostamos por la formación y la sensibilización, como vía para evitar dichas atrocidades, por medio del proyecto “Formación de Niñas sin escolarizar”.

Formación de Niñas sin Escolarizar de la FAR

Hasta la fecha, y desde su creación en 2012, 20 niñas nuevas al año se benefician del proyecto. Este curso 2021-2022 atendemos a 20 niñas en formación prescolar en la FAR, a otras 137 niñas escolarizadas y 26 más en formación profesional en talleres.

Respetando siempre nuestro principio de actuación de “perseverar más que abarcar”, y después de un estudio de viabilidad, vamos a seguir apostando por este medio para evitar cualquiera de los tipos de explotación infantil de las niñas, y damos un pasito más, añadiendo otras 5 niñas beneficiarias más cada año, lo que harán un total de 25 niñas nuevas a partir del curso que viene.

Teniendo en cuenta que el plazo de formación esperable puede durar entre 12 y 15 años, ampliar 5 niñas cada año es embarcarnos en una nueva aventura que llegará a tener entre 60 y 75 jovencitas más a nuestro cargo.

Todo en beneficio de las mujeres y niñas de Rimkieta y alrededores. ¡Muchas gracias a todos los que lo hacéis posible!