¡Quince mil, sí quince mil, “rimkietanos” movilizados!

Escuché hace poco que para algunos políticos africanos las bicicletas son un síntoma de que el continente no avanza. Sin embargo, las ciudades que tienen la tasa de ciclismo urbano más altas son ciudades “más bien avanzadas” y entre las más ricas del mundo. Siete años después de la entrega de la primera bici para Rimkieta, y habiendo llegado este mes a la 4.000, no puedo sentirme más orgullosa y agradecida: seguramente unos 15.000 “rimkietanos” disponen hoy de un medio de locomoción.

Salvando vidas

Salvando vidas

“El caso de AB no es un caso aislado; la FAR salva vidas. Creo que no sois conscientes de ello y que es de justicia que se sepa”. Mme. Brigitte, psicóloga infantil.

COVID-19 en Burkina: ¡La que se nos viene encima!

COVID-19 en Burkina: ¡La que se nos viene encima!

Dios aprieta, pero no ahoga, es un hecho. Y hay que agradecerle que, por las razones que sean, ya que hay varias hipótesis al respecto, ninguna de ellas evidente, la incidencia en Burkina de la COVID-19 en términos sanitarios, está siendo mínima. Pero lamentablemente, lo que no vamos a poder evitar, porque lo estamos sufriendo ya, son los daños colaterales de la crisis allí, que, desgraciadamente, llevará a toda la región subsahariana a su primera recesión en más de 25 años.

COVID-19 en Burkina: conteniendo la respiración

COVID-19 en Burkina: conteniendo la respiración

No imagináis la recarga de energía de todos vuestros mensajes de apoyo y cariño, a raíz del último post con relación a la llegada a Burkina del COVID-19. Muchos me preguntáis cómo estamos. Si respondo sin más, os diré que muy bien, porque es verdad, pero si me tomo un segundito para pensar en ello, me doy cuenta de que yo personalmente, me paso el día conteniendo la respiración, como si eso fuera a ayudar a que lo que sólo ha hecho que empezar, se acabe pronto

Lo que nos faltaba… ¡la COVID 19 ya está aquí!

Lo que nos faltaba… ¡la COVID 19 ya está aquí!

Era inevitable, por mucho que yo tuviera la esperanza de que quizás una especie de “justicia natural de las cosas” hiciera que el dichoso (por no llamarle de otra manera) coronavirus pasaría de largo por este continente que, tantísimo sufre de otros “virus” (no solo portadores de enfermedades), no ha sido así.