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COVID-19 en Burkina: conteniendo la respiración

Abr 21, 2020 | 27 Comentarios

Diferentes máscaras faciales vistas estos días en Ouaga. Foto: Anne Mimault

No imagináis la recarga de energía de todos vuestros mensajes de apoyo y cariño, a raíz del último post con relación a la llegada a Burkina de la COVID-19. Muchos me preguntáis cómo estamos. Si respondo sin más, os diré que muy bien, porque es verdad, pero si me tomo un segundito para pensar en ello, me doy cuenta de que yo personalmente, me paso el día conteniendo la respiración, como si eso fuera a ayudar a que lo que sólo ha hecho que empezar, se acabe pronto.

El pasado día 9 de abril hizo un mes desde que se confirmó el primer caso en Burkina, y desde entonces, no ha faltado todo tipo de mensajes lanzados por las distintas autoridades tradicionales, religiosas y sociales, invitando a la población al máximo respeto de las medidas preventivas. Tampoco ha faltado un montón de donativos de las grandes empresas del país, por valor de más de 2 millones de €.

Programa de televisión de refuerzo escolar

Y destacaría una iniciativa de una cadena de televisión privada, como respuesta al cierre de los colegios, que emite cada día un programa de clases de apoyo a los alumnos en curso de examen (6º de ESO y 2º de bachillerato). Maravillosa iniciativa, pero lamentablemente en Rimkieta, la gran mayoría de la población no tiene electricidad en casa, así que ni hablamos de tener una televisión…

Nosotros en la FAR, siempre muy atentos a la evolución de la situación, seguimos en la misma línea que os comentaba en el último post de marzo (https://www.amigosderimkieta.org/lo-que-nos-faltaba-el-covid-19-ya-esta-aqui/). Todo el personal relacionado con los proyectos de educación trabaja desde casa, con el sistema de seguimiento, control y continuidad de la sensibilización personalizado de cada niño por teléfono, que está funcionando muy bien, aunque hemos tenido que realizar varios desplazamientos a casa de algún niño y niña, para tratar alguna situación que así lo ha requerido. El personal de administración y la dirección seguimos trabajando desde Rimkieta, ya que los proyectos de Asistencias Sanitarias, Banco y Molino de cereales, los Pozos, el huerto, las bicis y la plantación de árboles, siguen en marcha, pero personal y beneficiarios, cumpliendo rigurosamente, las medidas de protección establecidas.

Mercado de barrio en Ouaga. Foto: AlamyImages

A nivel del país, a las primeras medidas del Gobierno que os comentaba en el anterior post, siguió, unos días más tarde, otra más arriesgada, porque afecta a muchísimas de las mujeres que viven de lo poquito que pueden ganar para mantener a la familia día a día: el cierre de los mercados. Me ha emocionado comprobar, una vez más, que la mujer burkinabé es luchadora nata, y a muchas de ellas, las tuvo que sacar del mercado la policía a la fuerza porque se negaban al cierre.

En el plan de acompañamiento y ayudas a los afectados por las medidas excepcionales que el Gobierno ha tomado para el tiempo que dure la pandemia, existe la creación de espacios apropiados para las ventas del mercado, en los que se puedan respetar las consignas de seguridad. Por el momento, tres semanas después del anuncio, no hay nada en marcha y las mujeres se han espabilado y han desplazado sus puestecitos del mercado a algún rincón de alguna calle.

Distintas equivalencias de 0,08€ en Burkina

Pero aún y así, lo están pasando mal y esta misma mañana Clarisse, uno de mis ángeles de la guarda en Burkina que cuida de mi hijo Wendkuni desde que nació, ha ido a comprar a una mujer que ha puesto un puestecito en nuestra misma calle.

Y ha vuelto a casa cargada, no sólo de las verduras, sino también, de agradecimiento de la mujer, que no ha parado de repetirle, entre bendición y bendición, que es la primera venta de verdad que hace (hemos aprovechado para reponer las verduras de toda una semana) en dos días.

El cierre de los mercados ha originado que la demanda del Banco de Cereales se haya disparado, y hemos pasado de vender, a precio social, una media de unos 4 sacos al día, que equivalen a unas 800 raciones/día de comida, al doble, unos 8 sacos/1.600 raciones diarias.

Uno de los pozos Jeanologia de la FAR

Una ración de comida viene a ser medio kilo de maíz… Por daros una idea, el precio social que hacemos en el Banco es de -0,08€ por plato de maíz sobre el precio del mercado. Estos 0,08€ equivalen a 2 tomates o dos zanahorias, o a una cebolla o un calabacín o un pepino, o a dos manojos de perejil o dos cabezas de ajo.

También nos hemos alineado con otra de las medidas del Gobierno: la gratuidad del agua de todos nuestros pozos, un bien necesario siempre, pero muchísimo más en estos tiempos ya que juega un papel primordial para evitar la propagación del virus.

Tengo que confesaros que el hecho de poder atender la extraordinaria demanda de maíz por la población y facilitar el agua gratis, viene a aliviar en algo la frustración que nos produce el ver que otros de los proyectos de la FAR están en un necesario stand-bye hasta que pase la crisis.

​Llevamos, oficialmente, a fecha de hoy (21/04/2020), 609 casos de contagio confirmados y “tan sólo” 38 fallecidos. Ojalá dichas cifras sean reales, aunque mucho me temo que hay muchas razones para que no es así…

Cartografía de los distritos de Burkina Faso afectadas por la COVID-19. La zona aumentada corresponde a Ouagadogouo, la capital.

Como, por ejemplo, que la media de test diarios de nuevos casos que se realizan no supera los 75….

Centro de Búsqueda Biomolecular Pietro Annigoni de Ouaga. Photo: Autre Press por DR

O que el sistema sanitario puesto en marcha exclusivamente para gestionar la COVID-19 se colapsó al poco, como era de prever, debido a la enorme falta de recursos y a la fragilidad del país. El “3535”, número de teléfono exclusivo que han puesto en marcha para el examen de los posibles casos de contagio, está totalmente indisponible. Hasta hace unos días, sólo había un laboratorio habilitado para analizar las muestras de los posibles contagios en todo el país, y se encontraba a unos 250km de la capital, donde están, por el momento, más de la mitad de los casos analizados. No quiero ni imaginar el cúmulo de posibles errores del transporte de las muestras de acá para allá… Y lo que es más inquietante, en todo el país sólo hay 15 camas de reanimación (unidades de atención especializada para complementar un fallo vital de uno o más órganos) y 11 respiradores, que se usan cuando el fallo es de naturaleza respiratoria.

Como no hay posibilidad de decretar confinamiento alguno, la impresión que tengo es que, en apariencia, y con muchos matices, aquí la vida sigue igual. Tampoco ayudan a tomarse en serio la pandemia los datos del bajo número de contagios y fallecidos “oficiales” que os comentaba, que son publicados a diario en todos los medios, y que transmite un mensaje de que “esto del COVID-19 es cosa de blancos” y lleva a que la gente, pese a la constante sensibilización, baje la guardia…

Así que seguro que comprenderéis fácilmente que me pase todo el día conteniendo la respiración… Pero sigo animada y confiada, y muy agradecida por todo vuestro cariño y apoyo. Y encomendando a la Virgen de Yagma que todo esto pase pronto.