Buenos días a todos!

Anoche llegamos muy tarde a casa y no es hasta ahora que me pongo delante del ordenador a escribiros!

Ayer a primera habíamos quedado en Rimkieta con el constructor del nuevo pozo y Zovit y Badoló para ir a ver el emplazamiento del pozo en Zongo. El jefe Mosi había convocado todo el pueblo a las 8h de la mañana y Zovit nos había convocado a las 9h así que cuando llegamos ya no había nadie esperando y el jefe estaba en otra reunión. Pero aquí, como ya os he dicho varias veces, “pas de probleme”. Así que cogemos el coche para aprovechar que vamos con el constructor del pozo y por lo menos enseñarle donde irá el pozo para que pueda venir con su zahorí para localizar el punto de agua. Después de parar cuatro veces por el barrio (aparca el coche, baja del coche, saluda a no sé quién, habla de no sé qué, vuelve a subirte al coche y así hasta cuatro veces), llegamos. Ya se ha corrido la voz de que hemos llegado así que allí ya nos está esperando el segundo jefe Mosi del barrio: un anciano sentado debajo de un árbol jugando con su nieto de un añito con una cazuela con algún grano de arroz que unos polluelos intentan quitarle, al que saludamos con toda la ceremoniosidad y protocolo que merece y con quien, después de estar un buen rato sentados y de que Zovit, Badoló y el constructor, debidamente agachados, se dirijan a él, emprendemos un paseo por la zona, efectivamente necesitada de un pozo, donde recomienda su construcción. Cerca del lugar nos muestra uno de los dos únicos pozos que hay en todo el barrio que es muy extenso. Yo calculo que debe de haber unas 15 mujeres y no sé cuántos pero muchos, muchos de verdad, bidones para ser cargados. El jefe Mosi nos comenta que estas mujeres son solo las que no se pueden desplazar mucho porque no tienen medio (bicicleta) y tienen que andar cargando con el bidón pero que esta mañana, además de todas ellas, hay otras muchas que se han ido a Rimkieta a por agua.

De vuelta a los bancos bajo el árbol, llegamos y ya hay unas 25 mujeres y algunos hombres con sus hijos sentados esperándonos. Y es entonces cuando llega el jefe Mosi y todos le saludan con gran respeto y el propio segundo jefe se agacha y quita un gorro que lleva mostrándole todo su respeto. Una vez sentado llama a Zovit y Badolo, agachado, intercambia con él unas palabras. Vuelve a sentarse a nuestro lado y el jefe le hace ademán con la mano para que nos transmita. Zovit, de parte del jefe, nos da las gracias por nuestra presencia y por el pozo y nos ofrece unas bebidas de “nasaaara”, un par de coca-colas de medio litro que no es que entren muy bien porque la bebida está a temperatura ambiente! Así que allí estamos, sentados bajo un árbol y la atenta mirada de toda esta gente que mira con un gesto de agradecimiento sobrecogedor, que te llega a los más profundo, coca-cola en mano!

Después de un rato de conversaciones entre el constructor, que creo yo está disfrutando más que todos nosotros con la vivencia, el hijo del jefe del barrio y otro par de personas que parecen estar organizando la construcción del mismo, el jefe del barrio vuele a llamar a Zovit y le dice que nos transmita de nuevo el agradecimiento y nos invita, cuando podamos pero recomienda con una carcajada que sea pronto porque él mucho no va a durar (aunque me da a mí que todavía tiene que dar mucha guerra), a ir con él a visitar al rey de los Mosis a lo que contestamos que para nosotros será un verdadero honor. Momento en que el jefe da por terminada la reunión y nos despide insistiendo de nuevo en que vengamos pronto que le gustará volver a vernos antes de faltar.

Después de dejar a Zovit y Badoló en la maternelle donde tienen su moto y de comprobar que la moto-ambulancia que entregaremos esta tarde a la parroquia está a buen recaudo en el patio de la maternelle, nos dirigimos a recoger a Merche y Javier al hotel.

Nos vamos con ellos al Grande Marché en el centro. Nada más entrar y mostrar interés por una camiseta nos vemos rodeados por unos, no voy a exagerar, 15 vendedores que nos avasallan hasta realmente hacernos perder la paciencia y después de comprar como buenamente podemos una tela típica de Burkina y dos cosas más, salimos escaldados con unos 6 de esos vendedores que nos siguen insistentes por la calle hasta el restaurante de las monjitas Eau Vive donde entramos para comer. No es una experiencia muy agradable de vivir y nos sentamos todos un poco descolocados! Por fin hoy Boureima, el conductor del coche que tenemos alquilado para Merche y Javier, me dice que sí a comer con nosotros. El restaurante de las monjitas, del que había oído hablar pero no tenía el placer de haberlo probado, es un oasis en medio del caos del centro! Mana paz y tranquilidad por todos lados.

Al salir del restaurante de nuevo un toque de realidad porque allí fuera nos están esperando dos de los vendedores del mercado… Uno de ellos me está esperando a mí. Quiere venderme una tela como la que se ha comprado Merche. Yo no he mostrado mucho interés pero él ha decidido hace rato que como Merche se ha comprado una, yo debo comprarme otra igual. Así que yo sigo en mis trece y no cambio el precio que le he ofrecido por ella. En el restaurante me han puesto un plato de judías verdes para por lo menos cuatro personas así que les he pedido que me lo pusieran para llevar. Con la bolsa de judías en la mano se me ocurre decirle al vendedor que subo la oferta y le doy los 5.000CFA (7,6€) más las judías por la tela y él me dice que por 5.500CFA (8,3€) cerramos el trato y ya no tanto porque quiera si no como premio a su insistencia, accedo a comprarla. Mami, voy para allá con una tela para mantel que te va a encantar!

Es hora de ir a recoger nuestra moto que está en el apartamento, para ir Serge y yo, a Rimkieta, a la parroquia de Saint Agustín de Bissighin, a hacer la entrega de la moto. Merche y Javier se van a hacer el check-out al hotel.

Llegamos a la maternelle y François, Paco para los amigos, el vigilante de la maternelle que también trabaja en la parroquia, persona elegida para llevar al motoambulancia de la maternelle a la Parroquia, está esperando orgulloso de poder hacerlo. Allí vamos, Paco más orgulloso que un pavo real con todas sus plumas extendidas, en la moto-ambulancia, y Serge y yo detrás en nuestra moto, que pinchamos a unos 300 metros de llegar a la parroquia. Al llegar nos está esperando el Curé, el presidente de las CCB (comunidades cristianas de base), la Hermana Clementine que es la encargada del Centro de Salud de Atención Primaria de la parroquia, el joven que se va a encargar de llevar toda la gestión de los medicamentos del Centro de Salud y un grupo de jóvenes de la coral de la parroquia. Pasamos al despacho del Curé donde firmamos el contrato de cesión de uso de la moto-ambulancia entre la FAR y la Parroquia y una vez firmado nos vamos a la explanada donde hemos dejado la moto-ambulancia y les enseñamos cómo funciona y todos los complementos que tiene. El Curé propone hacer una bendición y un ayudante va a buscar una calabaza con agua y el libro de bendiciones. Después de bendecir el agua, hace bendición de la moto-ambulancia y después de rezar un padrenuestro y hacer entrega simbólica de las llaves, el presidente de las CCB la pone en marcha y da una vueltecita y se da por terminado el acto de entrega.

Felices nos vamos a casa a darnos una ducha, al hotel a despedir a Merche y Javier y al Centro Cultural Francés donde hemos quedado con Bellemou, el notario, para ir al concierto de Kantala (www.myspace.com/kantala), un músico de Bobo, famoso por tocar un instrumento local que se llama Kora que nos sorprende con un maravilloso concierto en un entorno no menos maravilloso, un especie de anfiteatro al aire libre con capacidad para unos 200 asientos y donde en varias canciones hay algún espontáneo que sube a bailar con el músico porque aquí todavía no hay existe la “conciencia de peligro” y no hay quince gorilas protegiendo al músico.

Después del concierto nos fuimos a tomar algo con Bellemou y con Marta, una catalana que trabaja aquí en una Asociación de personas handicapés, y a la que conocí en octubre y con quien coincidimos a la entrada del concierto.

De nuevo un intenso y satisfactorio día el de ayer! Hoy no sé todavía bien qué haremos pero prometo encontrar el rato para el relato del 8 de marzo!

Que tengáis un buen día!