Una de las sesiones de mujeres de la campaña llevada a cabo por la FAR

Cuando diseñamos uno de los proyectos nuevos de este año, la campaña de sensibilización contra la MGF (Mutilación Genital Femenina), práctica prohibida y penalizada en Burkina Faso desde 1986 pero que lamentablemente sigue muy activa, ninguno de nosotros podía soñar con la repercusión que, menos de 48h después de haberla realizado, ha tenido ya, y que me tiene sentada delante del ordenador con una sonrisa hoy.

Como es habitual en la gestión de la FAR, después de la realización de cualquier proyecto, llevamos a cabo sucesivas valoraciones para apreciar los resultados obtenidos y el cumplimiento de los objetivos marcados, y determinar posibles mejoras.

Con relación a la campaña de sensibilización contra la MGF que, como os comentaba, acabamos de llevar a cabo, esa reunión ha tenido lugar esta mañana con los encargados de la Acción Social pública con los que la hemos llevado a cabo.

Una mujer enseña la cuchilla que se utiliza para realizar la MGF. Foto: Ivan Lieman. Barcroft Media

Nada más empezar la reunión, los dos agentes se han saltado el protocolo de los saludos, con el que se empiezan todas las reuniones, que suele consistir en preguntarle a uno, dándole la mano y sin soltarla hasta el final, cómo está, qué tal está la familia, cómo va todo en el trabajo, cómo están los del “pueblo” (todo el mundo tiene familia en algún pueblo), qué tal va la salud, etc. y han pasado directamente a informarnos, con gran alegría, de que esta misma mañana han procedido a arrestar a tres “vieilles sorcières” (ancianas brujas, que es como llaman aquí a las mujeres que practican la mutilación), a las que han encontrado a punto de practicar la mutilación a una niñita de dos años, y que tenían a otras dos niñas (bebés), “esperando turno” en brazos de sus madres…

Una de las sesiones de hombres de la campaña llevada a cabo por la FAR

Esto ha sido posible gracias a que un hombre, que ha querido quedar en el anonimato, pero que ha dicho que había asistido a una de nuestras sesiones de sensibilización, fue a denunciar que creía que una de sus vecinas llevaba a cabo esta atrocidad. La Providencia ha querido que justo cuando han ido a realizar la visita para comprobar la denuncia, los agentes se hayan encontrado con semejante escena y hayan podido evitarlo.

Como os decía, ninguno de nosotros podía imaginar un tan temprano resultado visible de la sensibilización. Tampoco podíamos imaginar los vivos debates tras las sesiones, en los que hemos comprobado que muchos de los mitos en torno al tema siguen vivos (como que aumenta la fertilidad de la mujer, o que previene males en recién nacidos, o que hace a la mujer más feliz, o que es obligatorio en algunas religiones, o que lo de erradicarla es cosa de blancos para eliminar sus tradiciones e imponer las nuestras).

Foto: Wakat info

Tampoco imaginábamos la crudeza de los testimonios que algunos de los asistentes han compartido con los presentes, entre los que destacaría:

A.M., 35 años, madre de uno de los niños de la maternelle: “Un conocido de mi marido, después de haberse casado con una mujer que no estaba mutilada, la convenció para ello. La mujer aceptó y como consecuencia de la escisión, la mujer quedó físicamente destrozada. Como el marido ya no podía tener relaciones con ella la dejó por otra mujer. ¡No podemos ni debemos tolerar estas cosas!

B.R., 62 años, abuela a cargo de uno de los niños del proyecto de Formación y Reinserción de niños de la calle: “Yo, con mis 62 años que tengo ya, viví un drama por culpa de la mutilación. De esto hace 40 años que una joven murió junto a su bebé por culpa de ello en el paritorio, porque debido a la mutilación, el bebé no podía salir. La medicina estaba muy poco desarrollada en aquel entonces y estábamos además en el pueblo, lo que hizo que los médicos no pudieran hacer nada por ambos. El sufrimiento de ambos fue terrible. Su marido no pudo rehacer su vida y se quedó solo el resto de sus días”

Foto: Unicef

A.K., 26 años, madre de un niño de la maternelle: “Soy muy probablemente la más joven de todos los presentes hoy aquí. Creo que la mutilación es un crimen y quiero pedir a todo el mundo que por favor tomemos consciencia del mal que estamos haciendo a nuestras madres, hermanas e hijas para conseguir parar esta práctica asesina. ¡Abramos los ojos ante esta realidad!”

K.P., 51 años, padre de un niño de proyecto de Formación y Reinserción de niños de la calle: “Yo no soy de los que hablo en este tipo de eventos, pero estoy escuchando a gente hoy aquí intentar justificar la mutilación como algo bueno de nuestra cultura y no puedo callarme. Tenemos que saber que nuestros abuelos, bisabuelos y tatarabuelos la practicaban porque ignoraban muchas cosas. Y es incompresible que hoy en día nos escudemos en su ignorancia para seguir practicándola. La hija de un amigo fue mutilada, tras lo cual nunca más ha podido contener sus necesidades. Hay que parar esta terrible práctica”

El profesor Akotionga. Foto: María Rodríguez

El proyecto de sensibilización incluye también el acompañamiento de la FAR a las mujeres que la hayan sufrido y quieran ser reconstruidas. Tenemos la inmensa suerte de conocer al Profesor Michel Akotionga, doctor de gran prestigio que, de manera totalmente altruista, se dedica a ello.

Según las últimas cifras de 2016 realizadas por el EMCBF (Enquete multisectorielle Continue du Burkina Faso), un 75,8% de las mujeres de 15 a 49 años y un 11% de niñas de entre 0 a 14 años sufren mutilación. Lo que quiere decir que el porcentaje de mujeres que han asistido a la sensibilización es alto también.

¡Encomendemos, aquí y allí, por lejos que quede el problema, que otro de los resultados de la sensibilización sea el haber animado a las muchas mujeres presentes que lo sufren, a liberarse de la losa de cargar con las consecuencias de la mutilación y se animen a ir a ver al Profesor!