Blog

< Volver

Salvando vidas

Ago 10, 2020 | 17 Comentarios

Imagen fiel de lo que es el perfil de niña beneficiaria del proyecto de “Formación de niñas sin escolarizar” de la FAR: una niña limpiando los platos de la comida en vez de estar en el colegio.

El caso de AB no es un caso aislado; la FAR salva vidas. Creo que no sois conscientes de ello y que es de justicia que se sepa”. Mme. Brigitte, psicóloga infantil. 

En un medio, el de Burkina, en el que hay escasez de todo, Mme. Brigitte es un regalo del cielo para la FAR. Aquí, por ejemplo, hay un médico por cada 15.300 habitantes y 0,4 especialistas en salud mental por cada 100.000 habitantes. Por tener una referencia, la ratio en España es de casi 4 médicos por cada 1.000 habitantes y de 6 psicólogos clínicos por cada 100.000 habitantes.

A Mme. Brigitte, derivamos todos los casos que requieren su asistencia profesional. A su conocimiento en la materia (no sé su edad, pero es abuela y lleva toda su vida ejerciendo de psicóloga infantil), se une un gran conocimiento del medio burkinabé. Ambas cosas son primordiales para poder abordar con competencia los problemas con los que nos encontramos.

Otra posible beneficiaria del proyecto de “Formación de niñas sin escolarizar”: niña de apenas 8 años al cuidado de un bebé, a la que han enviado a comprar los condimentos para preparar la comida.

Actualmente Mme. Brigitte visita periódicamente a 7 niñas del proyecto de “Formación de niñas sin escolarizar”.  

Recordaréis a AK (https://www.amigosderimkieta.org/evitando-un-linchamiento/), la niña de 13 años que sufrió abuso sexual por parte del vendedor de un colmado, y cuya evolución está siendo buena, aunque todavía le queda mucho camino por andar.

Unos meses más tarde, descubrimos que otra de las niñas, SS, de 9 años, también había sufrido abuso sexual, por parte de un tío paterno. SS, huérfana de padre, vive con su abuela paterna en Ouaga, porque la madre no puede hacerse cargo de ella. La abuela estaba al corriente del abuso, pero fue incapaz de hacer nada al respecto y tuvo que mirar hacia otro lado, por miedo a su propio hijo.

Mme. Brigitte trabaja con ambas niñas para curar las heridas y el trauma causado por los abusos con el objetivo de que puedan llegar a tener una relación corriente con los chicos. En el caso de SS, Mme. Brigitte trabaja paralelamente además con su abuela, para que recupere la confianza de su nieta.

Por último, y no menos importante, el caso de PK, de 9 años, cuyos padres se han separado y como el que se reparte el dinero en el banco ante una separación, se han repartido a los 6 hijos entre ambos. A PK le ha tocado vivir con su padre, para que haga las tareas del hogar. Aquí no hay custodias compartidas o derechos de visita, por lo que es muy probable que PK vaya a ver muy raramente o, casi más probablemente, no vuelva a ver, ni a su madre ni a los hermanos a los que le ha tocado no vivir con ella.

Y una imagen más de una niña que, en vez de estar en el colegio, está yendo a buscar agua al pozo.

AB de 13 años y MZ, de 12, son dos niñas que, abandonadas por sus padres, viven en diferentes familias de acogida (un tío paterno en el caso de AB y la abuela paterna en el de MZ). La enorme falta de afecto de niñas en dicha situación les lleva a buscarlo teniendo relaciones íntimas con chicos “al mejor postor”. La carencia afectiva en ambas niñas es enorme y confunden la afección que encuentran en las relaciones con los chicos, con el verdadero aprecio, cariño, ternura y amor. Aplaudo la relación de confianza que Mme. Brigitte ha creado con cada una de ellas y la naturalidad con la que las chichas hablan con ella de un tema tan sensible, fundamental en el camino hacia la autoestima de las niñas.

Tampoco faltan casos de embarazos precoces. Actualmente RS, de 16 años y ZM, de 17, están embarazadas. Tal y como ocurrió en el caso de AK (https://www.amigosderimkieta.org/embarazo-a-los-16-anos/), al no estar casadas, la tradición de las etnias de ambas familias les obliga a dejar la vivienda familiar e ir a vivir con la familia del progenitor de la criatura, a riesgo de que el propio padre de cada una de las niñas fallezca trágicamente, si se quedan en casa durante el embarazo. Así que, tal y como comentaba en el post de AK, un embarazo precoz aquí, la mayoría de las veces sin que las niñas lleguen a ser conscientes de cómo ha llegado, lleva automáticamente a la expulsión de casa; a trasladarse a vivir con la familia del chico que te ha dejado embarazada, personas totalmente desconocidas, y a no poder volver a casa, hasta no haber dado a luz, y que la familia haga los sacrificios pertinentes para romper el maleficio de tu embarazo sobre el padre… El refuerzo en el seguimiento de estos casos por parte de Brigitte es imprescindible.

La formación de todas estas niñas como herramienta imprescindible para “su salvación”

Después de cada sesión, Mme. Brigitte nos hace un pequeño rapport de la evolución de las niñas. En el último, me comentaba con gran alegría como AK había progresado, y llevaba ya un par de semanas sin salir a buscar el “afecto” de los chicos, porque la propia niña se había dado cuenta de que no era bueno para ella, y lo había decidido así. Y terminó el rapport diciéndome: “El caso de AK no es un caso aislado, la FAR salva vidas. Creo que no sois conscientes de ello y que es de justicia que se sepa”.

Y tiene razón, nuestro día a día no nos permite ser conscientes del alcance de nuestra particular ayuda a AK, SS, AB, MZ, RS, ZM y PK para remontar sus tragedias, que significa salvarles la vida. Y como dice Brigitte, es de justicia que se sepa, pero es más de justicia aún si cabe, agradecéroslo una vez más, a todos los que nos ayudáis a ayudar. ¡BARKA, BOUSSOGO, BOUSSOGO, BOUSSOGO! (“Muchas, muchas, muchas gracias” en mooré, la lengua de los moosi, la etnia mayoritaria de Burkina)