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Un servicio a los demás: lo que no se ve

Mar 30, 2021 | 7 Comentarios

La organización de las elecciones de Delegados de Personal siempre me inquieta. Y no sé muy bien por qué, puesto que llevo ya unas cuantas organizadas, sin mayor complicación. Quizás sea el hecho de que el proceso implica un calendario de formalidades, con unos plazos meticulosos que cumplir. O quizás sea la dificultad de encontrar candidatos a tal fin. Pero pese a mis temores, ¡tenemos nuevos delegados de personal!

El proceso de organizar las elecciones incluye, entre otras formalidades, informar vía carta con acuse de recibo, a las Centrales Sindicales, que en Burkina son 6, de nuestra intención de celebrar elecciones, para solicitarles sus listas de candidatos. Las centrales tienen 10 días para presentarlas y, hasta la fecha, a parte de la visita de varios representantes de un par o tres de ellas para intentar convencer al personal de que se afilie a su sindicato, no hemos tenido mayor interacción con ellas. Por los motivos que sean, pero seguro que el hecho de tener que pagar 500Fcfa/mes (0,76€) es uno de ellos, ninguno de nuestros empleados, por el momento, está afiliado a sindicato alguno.

Las 6 centrales sindicales de Burkina

Una vez pasados los 10 días, hay que comunicar a la Inspección de Trabajo que hemos informado a las Centrales Sindicales, y que no han presentado candidatos, para pedirles su constatación de carencia, y que nos autoricen a celebrar elecciones “libres”, que así lo llaman cuando no hay candidatos de los sindicatos…

La Inspección de Trabajo tiene 48h para darnos su visto bueno, y una vez nos lo dan, debemos organizar las elecciones, dentro de los 15 días posteriores, a contar de la fecha de recepción de la autorización.

 

Y es en ese momento, cuando empieza la “búsqueda y captura” de los candidatos, cuya lista debe de ser publicada 72h antes de la fecha elegida para las elecciones.

Resultado de las 5as elecciones de Delegados de Personal. Para facilitar la votación, a cada candidato se le asigna un color, y las papeletas de voto son por colores

Cuando organicé las primeras elecciones, no entendí bien por qué tuvimos que rascar hasta debajo de las piedras para tener candidatos. Pero una vez celebradas, entendí que, por un lado, presentarse es de valientes, ya que lo de ponerse delante de tus compañeros de trabajo sabiendo que existe la posibilidad de recibir un solo voto, que seguramente sea el tuyo, puede resultar más que una cura de humildad. Y, además, es que la tarea de los delegados, es un acto de servicio y entrega a los demás sin compensación alguna, más que la posible satisfacción personal. Y mucho me temo que, lo de la entrega a los demás sin esperar nada a cambio, está lamentablemente cada vez más en desuso, también en esta sociedad.

En estas quintas elecciones que hemos celebrado hace un par de días, nada ha sido diferente. Con casi 50 empleados, necesitábamos 4 candidatos, como mínimo, ya que el número obligatorio de delegados está fijado en 2 titulares y 2 suplentes, para una horquilla de entre 26 y 50 trabajadores.

El día de la fecha límite para publicar la lista de candidatos sólo tenía al primer titular de los delegados salientes, que pueden presentarse de nuevo, alguien muy comprometido con la causa. Pasó gran parte del día, rematando la sensibilización que llevaba días haciendo a sus compañeros sobre la conveniencia de tener delegados. En cualquier caso, la ausencia de la figura de Delegados de Personal tampoco implica un problema, pero hemos aprendido en todos estos años que es mejor tenerlos. Porque los delegados tienen la muy importante misión de comunicar en ambas direcciones las necesidades o dificultades de la otra parte (porque, siendo realistas, aquí hay dos partes…). Y así se hace más fluida la comunicación, que, con diferencias no sólo de idioma, si no, más importante todavía, culturales, resulta harto delicada y compleja.

Parte de la plantilla de personal de la FAR

La plantilla de la FAR es muy noble, y creo que se siente orgullosa de trabajar en una institución que no solo retribuye conforme a lo que establece la ley y cumple con seguros, sanidad, formación continua y, algunos extras como la comida diaria, sino que, además, desde el primer día, respetó las costumbres locales compatibles con nuestra ideología humanista, y que con los años se ha adaptado a los calendarios religiosos, sociales y administrativos.

Rozando la hora límite para publicar la lista, tuvimos los 4 candidatos necesarios y, tras las elecciones, ¡tenemos nuevos delegados para 2 años más!

Mediante este post, cuyo tema quizás se sale un poco de lo habitual, pero confiando en que ayude a tener una visión más global del contenido de dirigir esta obra social, quiero agradecer a todos los Delegados de Personal de la FAR, los recién elegidos y los salientes de todos estos años, su dedicación a dicha tarea y su disponibilidad y entrega desinteresada que, como dicen aquí, sin duda alguna, Dios les devolverá al ciento por uno.